domingo, 10 de julio de 2016

Triatlón Vitoria - Larga Distancia 2016

Este era mi gran objetivo del año. Y la verdad que he cumplido con creces los objetivos que me he marcado antes de la carrera.


El año pasado en este mismo triatlón tenía el objetivo de hacer 10 horas y 30 minutos, y conseguí hacer 10 horas 13 minutos. Pero durante la carrera vi que podía hacer cerca de las 10 horas, y me quedó una espinita clavada que este año me quería quitar. Este año había tenido muy buenas sensaciones en el triatlón Monegrosman, y esperaba que esas sensaciones me acompañaran en Vitoria.

Con las sensaciones que tuve el año pasado, este año quería apuntar a algo más alto, quería hacer menos de 10 horas y la verdad que lo he cumplido con creces. Mi tiempo final han sido 9 horas 41 minutos y con unas sensaciones que nunca antes había tenido en un Ironman.


El tiempo final fue de 09:41:20.
Clasificación general: 25
Clasificación en grupo de edad (G.E.35-39): 9
Tiempo en el sector natación: 1:05:07 [3902 metros] (1:40 minutos el 100m)
Tiempo en la transición T1: 00:03:49
Tiempo en el sector bicicleta: 04:52:22 (37,11 kilómetros por hora)
Tiempo en la transición T2: 00:02:03
Tiempo en el sector carrera pie: 03:37:57 (5:10 minutos el kilómetro)

Este ha sido mi séptimo Ironman, y ha sido la primera vez que repito la misma prueba, y la verdad que si he notado la tranquilidad que da el conocer el terreno en que se compite, el pantano, la zona de competición, etc.


Este año habían cambiado el recorrido de la bicicleta, en lugar de dar dos primeras vueltas largas y después una más corta, este año dimos una primera vuelta pequeña de 46,30 kilómetros y después dos algo más largas de 71 kilómetros (más o menos).
También la vuelta a Vitoria desde Salvatierra Agurain se hacía por una carretera mucho más rápida. Con lo que hacía que el circuito de la bicicleta mucho más rápido.
Lo que no había cambiado, era la subida a Landa desde Vitoria.

La carrera a pie era el mismo recorrido, lo cual no me transmitía buenas sensaciones, ya que el año pasado me toco sufrir de lo lindo allí.

La salida la tuvieron que retrasar 1 hora, ya que había una niebla que no dejaba ver más de 20 metros dentro del pantano de Landa, y claro por seguridad la federación no dejó dar la salida hasta que la niebla se había despejado completamente.
Esto era un contratiempo para todos los participantes, ya que se avisaba que el día iba a venir caluroso, y cuanto más tarde dieran la salida, más calor íbamos a tener que sufrir en la maratón.

La salida al final la dieron a las 09:05, así que lo único que me quedaba era disfrutar de mi primer Ironman sub 10.

Sector natación:
En el sector natación estuve muy tranquilo, ya que lo conocía del año pasado, así que me puse un ritmo que sabía que podía mantener sin pasarme e intentando no morir con la cantidad de golpes que te caen durante el agua.


Mantuve un ritmo de 1:40 y la verdad que me fue bien, ya que al salir del agua no me dieron los dolores de estomago que tuve el año pasado.
No probaba nada nuevo, ni intentaba experimentar, así que no tengo muchas más cosas que decir.


Salí del agua en la posición 177 de la general.

T1 (Transición Natación – Bicicleta):
Este año no me puse tan nervioso como el año pasado, y la verdad que el aprenderse bien la posición de la bicicleta e identificar un elemento externo que te permita situar tu bicicleta, es un plus de tranquilidad.
Hice una buena transición, en un tiempo de 5 minutos 2 segundos, así que tenía ante mi una buena oportunidad de disfrutar de la bicicleta.

Sector Ciclista:
Este año en la bicicleta todo fue perfecto, las sensaciones, la bicicleta, la ropa, el casco, la comida, etc. Todo me fue favorable para poder volar.
El año pasado tuve muchos problemas en los primeros kilómetros en la bicicleta, por dolores en el estomago después de la natación. Pero este año, desde el minutos uno, me pude acoplar sobre la bicicleta e imprimir la potencia objetivo marcada.


Llevo algunos años entrenando por potencia, y este año estrenaba nuevo sistema de medida, unos pedales Powertap P1. Hasta ahora había usado ruedas Powertap, pero con idea de usar la potencia también en el rodillo, decidí pasarme a los pedales, por su facilidad de intercambiarlos de bici a bici.
El llevar algunos años entrenando por potencia, te da la facilidad de conocerte, y saber, después de los correspondientes test, cual es la potencia que te ayuda a mantener por mas tiempo un esfuerzo alto, sin llegar a reventar. Y fue exactamente lo que me paso este año, controle al milímetro el esfuerzo.
En ningún momento me cebe en ningún corredor, ni en ninguna subida, me dedique exclusivamente a controlar mi esfuerzo a través de la potencia. Y la verdad que esto me ayudo a conseguir un gran circuito en bicicleta.

Mi tiempo final en el sector ciclista fue de 4 horas 52 minutos 22 segundos, y con un puesto 17 en la general en el parcial de la bicicleta. Esto puede indicar lo bien que fui y lo bien que pude apretar en la bicicleta durante todo el recorrido. De la bicicleta me bajé el 19 de la general.
Es la primera vez en mi vida que me encontraba en estos puestos de la general, y eso claro, conlleva una serie de cambios con respecto a como yo me había movido hasta ahora en carrera. Por ejemplo, en los últimos 40 kilómetros de la bicicleta no veía a nadie por delante ni por detrás, y me daba la sensación de que me había perdido. Sabía que no era así, porque conocía el recorrido, pero el ver que rodaba solo era una sensación rara.


Desde que comencé a pedalear, hasta que terminé el sector ciclista, la temperatura había subido considerablemente, así que apuntaba que el calor en la maratón iba a ser considerable.

La velocidad media que pude mantener fue de 37,11 kilómetros/hora, y una potencia normalizada de 200W, mi objetivo era hacer un poco más, pero después del resultado obtenido no me puedo quejar.

T2 (Transición Bicicleta – Correr):
Fue una transición súper rápida, la pude hacer en 2 minutos 26 segundos; con la distancia que hay desde donde se deja la bicicleta hasta donde están las bolsas con las zapatillas, quiere decir que volé en esta transición.
Me baje de la bicicleta con muy buenas sensaciones, así que solo me quedaba la duda de cómo reaccionaría mi cuerpo en la maratón.

Sector carrera a pie:
Salí de la zona de transición en el puesto 19 de la general, así que os podéis imaginar lo solo que comencé a correr. Este entorno era para mi completamente nuevo, hasta ahora siempre que empezaba a correr, me encontraba ente mas triatletas, pero ahora estaba solo y la gente me animaba solo a mi cuando pasaba.


La idea era intentar hacer la maratón en un tiempo de 3 horas 30 minutos, así que intenté marcarme un ritmo de 5:00, sin prisa pero sin pausa.

En la bicicleta había tenido que alimentarme y beber bien, para prepararme para la maratón. Pero desde el kilometro 1, noté que el liquido en el estomago me iba a hacer pasar un mal trago. Cuando llevaba exactamente 30 minutos, al poco de pasar el estadio de Mendizorrotza, el estomago me dijo “basta de transportar tanto liquido” y me tuve que parar en un árbol y vomitar. En esos momentos pensé que se había terminado mi participación en el triatlón larga distancia de Vitoria.
Lo que vomité fue solo liquido, y del mismo color que la bebida energética que había bebido. Los segundos posteriores a vomitar, la sensación en el cuerpo fue de vacío total, pero esa sensación duro solo unos segundo. Después de unos 20 segundo sentado en el suelo, me levante para volver a correr y la sensación era de que me había limpiado y que volvía a recuperar buenas sensaciones.


Después del contratiempo de parar a vomitar, no volví a tener malas sensaciones, solo intentaba bajar el ritmo en los avituallamientos, para poder mojarme y refrescarme, que los 30 grados que nos hacía apretaban de lo lindo.

En el kilometro 35 empecé a sentir lo que es el sufrimiento de hacer un Ironman en 9 horas 41 minutos, pero viendo que solo me quedaban 7 kilómetros de carrera para terminar y que iba a cumplir con creces mi objetivo inicial, la cabeza empezó a tirar de experiencia y controlar el dolor Vs ritmo de carrera.


Los últimos 3 kilómetros, cuando sabes que vas a cumplir el objetivo marcado, el dolor desaparece, y solo puedes pensar en todo lo que has hecho para llegar hasta allí. Todas las horas invertidas en el rodillo, haciendo kilómetros corriendo, de sufrimiento, frio, cansancio, de repente todo cobra sentido y la alegría que te envuelve es indescriptible. Algo tendrá que ver que en esos momentos el cerebro no funciona al 100%, y que las endorfinas las tiene de fiesta, pero os puedo asegurar que en los últimos kilómetros el dolor no existe y solo puedes disfrutar.

El tiempo final en la maratón fue de 3 horas 37 minutos 37 segundos a un ritmo de 5:10 el kilometro.

Mi tiempo final en el Ironman de Vitoria unos alucinantes 9 horas 41 minutos 22 segundos.


Os puedo asegurar que para un mortal, que se levanta a las 6 de la mañana y trabaja 8 o 9 horas sentado ante un ordenador, conseguir hacer un tiempo así en un Ironman, es un subidón total. Yo nunca me podía haber imaginado hacer un tiempo así, ni de cerca. Mi objetivo era hacer 9:55, o 9:57, pero conseguir hacer 9:41 supone una gran alegría.
Como antes he comentado, es en estos momentos cuando todas las horas invertidas de natación, rodillo, carrera a pie, falta de sueño, sufrimiento, frio, etc tienen un significado especial. Mientras mucha gente descansa en el sofá de casa después de un largo día, yo me calzo las zapatillas de correr o de la bici y me dispongo a sufrir.

Mucha gente me dice que estoy loco, que no entienden para que invierto tanto tiempo en entrenar y sufrir, que no tiene sentido.
Pues a todos ellos les digo que el sentido de todo esto es conseguir un puesto 25 en la general de un Ironman, y no es tanto por el puesto en si, sino por lo que significa en fuerza de voluntad para levantarme cada vez que me lesiono, en ponerme la ropa de correr cuando hacen 5 grados en la calle, en ponerme en el rodillo a las 11 de la noche.
Esa fuerza de voluntad me acompaña en cada faceta de mi vida y me ayuda a superar en cada desafío que me encuentro, y esa fuerza de voluntad me la ha ido forjando todo lo que en la vida me rodea y por supuesto el triatlón.

Un saludo fuerte y nos vemos en el próximo triatlón Full de Vitoria!!!!

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