En verdad la tengo desde hace unos días, pero no quería decir nada hasta no estar seguro de que la iba a usar en Regensburg. Y después de hacer este fin de semana (incluyendo el viernes) 340 kilómetros con ella y de haber doblado hoy con 92 kilómetros de carretera en ella (con un 85% del tiempo acoplado) y en transición haber corrido 13 kilómetros, estoy en disposición de decir que la voy a usar en el IRONMAN.
Os voy a contar como me llegó a casa y como la monté, en apenas 40 minutos.
Pues esta es la caja en la que te viene la bicicleta.
Apenas pesaba 15,2 kilos con lo que su transporte y manejo no era muy complicado.
Cuando la abres, ves que todo viene muy bien protegido y en cada hueco han aprovechado para poner algo y minimizar el volumen total.
Lo primero que me encontré fue el sillín y la tija, muy bien protegido.
Y detrás del sillín venia una caja de cartón que contenía información sobre la bicicleta, la garantía y algunas herramientas que te regalan los de Canyon (o la pagas según se vea). En esta bolsa encontré después algunos elementos que me han servido para ajustar mejor la altura del acople.
Lo siguiente que saqué fue el manillar, notar como viene protegido todo individualmente, manetas de freno y pulsadores de cambio.
Ahora a montar el manillar.
Una vez montado el manillar casi lo único que queda es montar las ruedas, pero atendiendo a como viene de protegido la parte trasera y el cambio trasero.
Casi completamente montada, solo me quedaba ajustarla un poco y mostraros algunos detalles del montaje.
Ahora solo me queda seguir haciéndola kilómetros y disfrutar todo lo que ella y nos merecemos, jeje.
Un saludo fuerte y nos vemos en la próxima entrada con la Canyon!!!!